¿Cuál es mi IMC?

En la actualidad, la obesidad representa un importante problema de salud pública en la mayor parte de los países desarrollados, en los que afecta a proporciones amplias y crecientes de sus poblaciones. Existen evidencias sólidas, que asocian la obesidad con una mayor prevalencia de procesos crónicos, tales como enfermedades cardiovasculares, la diabetes mellitus, problemas respiratorios, osteoarticulares, así como algunos tipos de cáncer.

La obesidad es una enfermedad crónica que se caracteriza por un exceso de grasa corporal debido al balance energético positivo y mantenido, y que se traduce en el aumento del peso corporal de origen multifactorial.

No todos los pacientes son iguales ni necesitan el mismo tratamiento. Existen diferentes factores que se deben valorar previamente para tomar una decisión terapéutica. Los principales son el Índice de Masa Corporal (medida que tiene en cuenta tanto el peso como la talla del paciente), y la comorbilidad asociada (diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipemias, síndrome de hipoventilación-obesidad…).

La forma más fiable de medir el grado de obesidad es el Índice de Masa Corporal (I.M.C.) = Peso en Kg/altura en m2.

Los pacientes con IMC igual o superior a 35Kg/m2, son pacientes de riesgo, ya que estas obesidades se asocian de forma importante a enfermedades que acortan la esperanza de vida.El tratamiento quirúrgico es ideal en estos casos para conseguir disminuir todo el peso necesario de forma mantenida en el tiempo, añadiendo además,  una mejoría importante e incluso curación de las enfermedades asociadas.