Rita López Zúñiga

Pesaba más de 140 kilos. Ahora mismo peso 67 kilos  y mido 1.70 metros, tras una operación de reducción de estómago… mi vida ha cambiado por completo.

Nunca he aparentado el peso que llegué a tener, con lo que en parte no  he sufrido en carnes propias (ni mejor dicho) el rechazo de la gente como otras personas que llegando a pesar menos que yo aparentaban más .

Aun así, sí sufres rechazo social, porque no entramos en los cánones que la sociedad nos impone, asientos, ropa calzado… son problemas que todos hemos sufrido.

Personalmente, si la gente se ha reído de mí  a mis espaldas yo me he reído de ellos en su cara, porque no todos tenemos que  ser iguales en esta vida.

Cuando ingrese para operarme el 25 de marzo del 2010, estaba aterrada y cuando me llevaron a quirófano sobre las 8 de la mañana del 26 de marzo casi salgo corriendo de allí. No lo hice porque una persona me cogió de la mano y me tranquilizó… gracias Doctor Ferrer por cogerme la mano y gracias a todo el equipo por cambiarme la vida.

¿Son operaciones duras? en mi caso en concreto no:

Tuve una recuperación rápida y ahora dos años después estoy genial con mis 67 kilos ; eso sí,  siguiendo las pautas alimenticias que los médicos me han dicho e intentando no tener una vida sedentaria con lo que andar es un ejercicio diario en mi vida, no quiero cometer los mismos errores que tuve antes de operarme .

Cambiar sí, físicamente he cambiado, ya que de usar una talla 58 he pasado a una 40… Mentalmente he cambiado en mis hábitos alimenticios porque no quiero volver al estado anterior.

Por lo demás sigo siendo la misma persona, aunque la gente vea a una mujer nueva. Podría decir muchas cosas, pero solo puedo dar las gracias al equipo médico que me operó y en especial a los tres cirujanos, gracias a las enfermeras que en todo momento estuvieron pendientes el tiempo que estuve ingresada… GRACIAS A TODOS por darme una nueva oportunidad.